Momificación.
Consiste en una transformación aséptica (sin intervención de gérmenes) del feto. Puede limitarse a uno o dos fetos y no tener ninguna interferencia sobre la gestación que continúa hasta su término normal. El feto nace como deshidratado y con el desarrollo incompleto.
Hemorragia.
La importancia de la hemorragia interna, que puede ser uterina o intraabdominal, es de pronóstico variable según la naturaleza de los vasos rotos. La hemorragia debida a la rotura de la arteria uterina o de la arteria ilíaca interna es prácticamente siempre mortal, dada la rapidez de la evolución y las dificultades de la intervención. Otra causa probable de hemorragia es la deficiencia de factores de coagulación. Se sospechará la presencia de hemorragia cuando aparezca secreción sanguinolenta por vulva o exista decaimiento generalizado de la madre acompañado de palidez de las mucosas (puede observarse fácilmente en la conjuntiva y en la mucosa bucal).
Ausencia de secreción láctea.
Una vez que los cachorros salen del seno materno deben alimentarse de la leche que su madre les ofrece. Y es importante que lo hagan en las primeras 6 horas de vida, como ya se ha dicho. Si no existe secreción de leche las vidas de los cachorros peligran. A veces es suficiente una inyección de oxitocina para provocar que se inicie la tan necesaria producción de leche. Si no se consiguiese o desgraciadamente, la madre hubiese muerto durante el parto, sería necesario alimentar a los cachorros con una leche maternizada especialmente formulada para sus necesidades. No debemos caer en la tentación o imprudencia de darles leche de vaca, rebajada o no con agua, o una leche maternizada para niños porque la composición es distinta y va a causar trastornos digestivos a los cachorros que les pueden llevar incluso a la muerte.
Paraplejía posparto.
Bajo este nombre se agrupa un conjunto de trastornos que producen incapacidad para levantarse o mantenerse en pie a la madre recién parida. Puede deberse a traumatismos óseos y musculares (fracturas, luxaciones y contusiones musculares), trastornos nerviosos y lesiones vasculares.
Eclampsia o hipocalcemia puerperal.
Consiste en un descenso del nivel sanguíneo de calcio. Se produce por el esfuerzo de lactación que está haciendo la madre, lo que implica que sus reservas de calcio disminuyen para que los cachorros puedan formar su esqueleto. Se presenta en el periodo posparto, frecuentemente de 1 a 3 semanas después de haberse producido éste. Generalmente afecta a perras de razas pequeñas que amamantan a camadas numerosas. Ocasionalmente puede afectar a otras razas de mayor tamaño o a gatas y aparecer con independencia del número de cachorros y en cualquier momento de la lactación. Excepcionalmente puede aparecer en las últimas fases de la gestación de la perra. Se caracteriza por falta de apetito y ligero dolor que produce un porte forzado. La perra muestra inquietud y un ritmo respiratorio acelerado. Puede caer de bruces y quedar tendida. Se producen convulsiones cada vez más violentas y la temperatura se eleva a más de 39’41C. La perra conserva el conocimiento. Es una urgencia que debe tratar el veterinario sin dilación. Sin embargo es un proceso raro si se ha tomado la precaución de suplementar el aporte de calcio de la hembra durante la gestación y la lactación.

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